
UN POCO DE HISTORIA
En Octubre de 1807 se firma el Tratado
de Fontainebleau, por el que se reparte Portugal entre
Francia y España, al mismo tiempo que se establece
el derecho de paso por España de las tropas francesas
encargadas de su ocupación. La presencia de efectivos
franceses crece hasta llegar a ser cientos de miles. El pueblo
no está contento y el gobierno está en manos
de Godoy, el favorito del entonces
vigente rey español Carlos IV,
pero a su vez odiado por su hijo Fernando
VII y sus seguidores.
Junto con ello, la crisis económica,
agravada por las guerras libradas en años anteriores
con grandes desastres como la batalla
de Trafalgar- y la política reformista de Godoy,
cercana a los franceses y criticada por los sectores más
tradicionales del país, está creando el caldo
de cultivo del levantamiento de la población. Tras
un intento frustrado de Fernando, hijo de Carlos, de deponer
a su padre y destruir el poder de Godoy en el Motín
de Esquilache, tiene lugar el Motín
de Aranjuez. Será el 17 de marzo, día
en que el pueblo se levantan contra Godoy y la situación
se salda con la abdicación de
Carlos IV en Fernando VII.
El 23 de Marzo, el mariscal Murat,
Duque de Berg, entra en Madrid para hacerse cargo del
control del país. La Junta de Gobierno que había
quedado al mando de la situación apenas puede hacer
nada. Paralelamente, Murat ha solicitado, supuestamente en
nombre de Carlos IV, la autorización del traslado a
Bayona de la reina de Etruria
(hija de Carlos IV) y del infante Fernando
de Paula. La Junta se niega, pero finalmente, la madrugada
del 2 de mayo cede.
Ese día, la gente comienza a concentrarse ante el
Palacio Real. La salida de la
reina de Etruria no parece afectar al gentío, pero
la presencia del infante Francisco de Paula en otro carruaje
levanta un grito espontáneo: "¡Que
nos lo llevan!". La gente entra en el Palacio,
se forman tumultos. Los franceses empiezan a disparar. Los
madrileños deciden que es el momento de deshacerse
de la presencia del francés. La gente que va
por la calle empieza a sumarse espontáneamente a las
revueltas callejeras y luchan con lo que pueden: palos, macetas,
navajas, etc
Muchos capitanes franceses que se alojaban
en casas particulares se vieron sorprendidos por emboscadas
improvisadas cuando se dirigían al cuartel.
La lucha se extiende durante horas. Ya habían existido
antes del 2 de mayo, a lo largo y ancho del territorio español,
episodios aislados y particulares en los que españoles
se enfrentasen con soldados franceses. Pero el 2 de Mayo significó
un cambio cuantitativo y cualitativo de vital importancia.
Cuantitativo porque dejó de ser algo particular para
convertirse en el levantamiento de todo un pueblo. Cualitativo
porque la lucha no se establecía a causa del robo puntual
de una gallina sino de una opresión global. El 2 de
Mayo hizo que en toda Europa se viera España como un
ejemplo a seguir ante las tropas de Napoleón.
Napoleón, preocupado
por esta situación, convoca a la familia real española
a un encuentro en la localidad francesa de Bayona donde se
va a producir la vergonzosa actuación de nuestra familia
real. Fernando VII, bajo la presión
del Emperador, devuelve la Corona a su padre Carlos IV.
Napoleón también consigue que Carlos IV le otorgue
poder absoluto. Así Napoleón Bonaparte puede
nombrar a su hermano José Bonaparte
Rey de España bajo el nombre de Jose I.
El 2 de Mayo fue el comienzo de un espíritu de resistencia
y lucha forjado en el corazón de los españoles
que cuajará mas fuerte en Julio de 1808 cuando la Junta
de Sevilla le declare la Guerra a Napoleón Bonaparte
y después a Francia entera. Entonces comenzaría
la llamada Guerra de la Independencia,
que se extenderá en nuestro país hasta 1814.
Sería una guerra intermitente y muy heterogénea.
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